Tendencias educativas ambientales en la época de la crisis climática.
El IPCC, en 2013 (Panel Intergubernamental de Cambio Climático), fue claro
al señalar, en medio de la creciente desinformación global —originada en gran
medida por la indecisión política—, que el cambio climático es una realidad y
que sus efectos se han intensificado desde la segunda mitad del siglo XX como
consecuencia del calentamiento global (IPCC, 2013). Su principal causa es la
emisión descontrolada y el aumento en la concentración de dióxido de carbono
(CO₂) y metano en la atmósfera, provenientes de actividades como la quema de
combustibles fósiles para el transporte y la generación de energía, la
deforestación, el cambio en el uso del suelo, la producción industrial, los
modelos agropecuarios insostenibles y la inadecuada gestión de residuos
De igual forma, el IPCC (2013) reconoce que estos factores han generado
desequilibrios en los sistemas del planeta, especialmente en los ciclos del
agua y del carbono. Esto ha provocado la pérdida de masa glaciar en todos los
continentes, el aumento del nivel de los océanos y, en consecuencia, mayores
procesos de evaporación del agua, que también actúa como gas de efecto
invernadero (Briceño, A. 2022).
Adicionalmente, esta alteración del clima se manifiesta en fenómenos como
sequías, lluvias intensas, escasez de agua, inundaciones, incendios de gran
magnitud, tormentas catastróficas y pérdida de biodiversidad (
En 2020, el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA),
en su informe sobre la brecha de emisiones, señaló que los principales emisores
de gases de efecto invernadero eran China, Estados Unidos, la Unión Europea,
Reino Unido e India, quienes en conjunto aportaban el 55 % de las emisiones
globales de GEI, sin incluir el cambio en el uso del suelo
En el contexto global, Colombia ocupa el puesto número 30 en emisiones de
gases de efecto invernadero y el tercer lugar en América Latina, después de
Brasil y Argentina. Estas emisiones están asociadas a actividades como la
agricultura, la industria, el transporte y la gestión de residuos, entre otras
La lucha contra el cambio climático ha estado marcada por diversos acuerdos
internacionales, entre ellos el Protocolo de Montreal, la Convención Marco de
las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, el Protocolo de Kioto, el
Acuerdo de Copenhague, el Acuerdo de París y los Objetivos de Desarrollo
Sostenible (ODS), siendo estos últimos una de las estrategias más relevantes
para la protección ambiental y la reducción de la contaminación, especialmente
en América Latina.
Mas información sobre los ODS
Según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe
Frente a este panorama, surgen cuestionamientos sobre los avances en el
cumplimiento del Objetivo de Desarrollo Sostenible 13, “Acción por el clima”, y
su estrecha relación con el ODS 4, “Educación de calidad”. En particular, la
meta 4.7 establece que, para 2030, se debe garantizar que todos los estudiantes
adquieran los conocimientos y habilidades necesarios para promover el
desarrollo sostenible, incluyendo estilos de vida responsables
En este sentido, países como Colombia deben fortalecer la generación de
capacidades territoriales no solo para la protección de los ecosistemas
estratégicos, sino también para la adaptación y resiliencia frente al cambio
climático. En este proceso, la educación se posiciona como un eje fundamental,
aunque requiere fortalecimiento en metodologías, formación docente y
articulación con las realidades locales.
La educación tiene el potencial de transformar actitudes y comportamientos,
promoviendo decisiones informadas frente al cambio climático. En el ámbito
escolar, permite a los jóvenes comprender sus impactos, desarrollar capacidades
de adaptación y asumir un rol activo en la búsqueda de soluciones. Asimismo, el
acceso a información clara contribuye a reducir el miedo asociado a visiones
alarmistas. En este contexto, UNICEF ha recogido la perspectiva de niños y
niñas para visibilizar lo que implica crecer en un escenario de cambio
climático acelerado
Asimismo, la UNESCO (2012). reconoce que la educación es fundamental para
enfrentar los problemas ambientales. En este marco, resalta la importancia de
avanzar hacia una Educación para el Desarrollo Sostenible (EDS), la cual busca
dotar a las personas de conocimientos, competencias y valores necesarios para
abordar desafíos como el cambio climático, la pérdida de biodiversidad, el uso
excesivo de recursos y la desigualdad, todos ellos determinantes del bienestar
humano y del planeta
En la actualidad, el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, en
articulación con el Ministerio de Educación Nacional, entidades territoriales y
autoridades ambientales, ha impulsado la incorporación del cambio climático en
todos los niveles educativos a través de los nodos regionales. Como parte de
esta estrategia, se ha desarrollado la cartilla “El clima cambió, yo también”,
la cual orienta a docentes en la integración del cambio climático en el
currículo y en los Proyectos Ambientales Escolares (PRAE), atendiendo a las
necesidades y problemáticas de cada territorio.
Esta cartilla propone como eje central el Aprendizaje Basado en Problemas
(ABP), entendido como una estrategia didáctica orientada al fortalecimiento de
los procesos de pensamiento. Este enfoque ha sido priorizado para que los
docentes diseñen situaciones de aprendizaje contextualizadas, partiendo de las
dinámicas propias de cada territorio. Así, se busca que los estudiantes
articulen conocimientos científicos a partir de problemáticas reales y
desarrollen alternativas de solución pertinentes
Con el siguiente video puedes profundizar un poco mas sobre el ABP o para mas información Clíc aquí
No obstante, es importante reconocer que uno de los grandes desafíos
actuales de la educación ambiental frente al cambio climático radica en avanzar
al mismo ritmo de los desarrollos tecnológicos. En muchos casos, esta aún se
encuentra rezagada, mientras que herramientas como la inteligencia artificial,
la realidad virtual y el aprendizaje híbrido emergen como oportunidades clave
para transformar y dinamizar los procesos educativos en la era digital
Las nuevas tendencias educativas están transformando
los procesos de enseñanza-aprendizaje hacia modelos más dinámicos y efectivos.
En este contexto, la inteligencia artificial permite personalizar la
experiencia educativa al adaptarse al ritmo y estilo de cada estudiante,
mejorando la retención y los resultados académicos. A su vez, tecnologías como
la realidad virtual y aumentada ofrecen experiencias inmersivas que facilitan
la comprensión de contenidos complejos al recrear diversos entornos. Por su
parte, la gamificación convierte el aprendizaje en una experiencia interactiva
que incrementa la motivación, la participación y el pensamiento crítico.
Finalmente, el micro aprendizaje se posiciona como una estrategia eficaz al
presentar contenidos en fragmentos breves y específicos, optimizando la
asimilación del conocimiento.
En conjunto, estas herramientas están redefiniendo la
educación hacia enfoques más personalizados, innovadores y centrados en el
estudiante, y pueden brindar las herramientas necesarias para los nuevos
desafíos de la educación ambiental en tiempos de crisis climática.
Referencias
Briceño, A. (2022). La educación en cambio climático desde la educación
media: una apuesta en la Orinoquía colombiana [Tesis doctoral].
Universidad Santo Tomás. https://repository.usta.edu.co/bitstream/handle/11634/48302/2022angelicabriceno.pdf?sequence=1
Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL). (2019). ODS
13: Adoptar medidas urgentes para combatir el cambio climático y sus efectos en
América Latina y el Caribe. https://www.cepal.org/sites/default/files/static/files/ods13_c1900799_press.pdf
Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL). (2019). Agenda
2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible: Una oportunidad para América
Latina y el Caribe. https://www.cedhnl.org.mx/bs/vih/secciones/planes-y-programas/Agenda-2030-y-los-ODS.pdf
Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM).
(2024). Inventario nacional de emisiones y absorciones de gases de efecto
invernadero (INGEI). https://www.minambiente.gov.co/cambio-climatico-y-gestion-del-riesgo/inventario-nacional-de-emisiones-y-absorciones-de-gases-de-efecto-invernadero-ingei/
Intergovernmental Panel on
Climate Change (IPCC). (2013). Cambio climático 2013: Bases físicas.
Resumen para responsables de políticas, resumen técnico y preguntas frecuentes
(Quinto informe de evaluación). https://www.ipcc.ch/site/assets/uploads/2018/03/WG1AR5_SummaryVolume_FINAL_SPANISH.pdf
Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible (Colombia). (2016). El
clima cambió, yo también. https://www.minambiente.gov.co/cambio-climatico-y-gestion-del-riesgo/cambio-climatico-en-la-educacion-basica/
Naciones Unidas. (2026). Acción por el clima. https://www.un.org/es/climatechange/science/key-findings
Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA). (2020,
diciembre 1). Informe sobre la brecha de emisiones. https://www.unep.org/es/emissions-gap-report-2020
Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA). (2025,
noviembre 1). Informe sobre la brecha de emisiones 2025. https://wedocs.unep.org/items/9f0bf855-2069-42a6-a856-4b389f740c5c
Reyes, I. (2025, julio). Tendencias educativas 2025: La revolución
digital que transforma la educación actual. CognosOnline. https://cognosonline.com/tendencias-educativas-mas-importantes/#:~:text=Las%20tendencias%20educativas%20actuales%20se,de%20trabajo%20en%20constante%20evoluci%C3%B3n
UNESCO. (2012). Educación para el desarrollo sostenible: Libro de
consulta. Instrumentos de aprendizaje y formación (N.º 4). https://unesdoc.unesco.org/ark:/48223/pf0000216756
UNESCO. (2026, febrero). Qué debe saber acerca de la educación para el
desarrollo sostenible. https://www.unesco.org/es/sustainable-development/education/need-know#:~:text=La%20UNESCO%20apoya%20a%20los,Sostenible%20(Berl%C3%ADn%2C%20Alemania).
Comentarios
Publicar un comentario